
Mi historia es como la del agua buscando su cauce.
La corriente creativa siempre fue parte mía, de mi linaje. Mi padre artista se alejó del arte por mandato, y yo, replicando ese molde, elegí la ingeniería en sistemas.
Diseñar sistemas también es crear, es lógica, es estructura, es construir algo que antes no existía. La misma corriente, canalizada de otra forma.
La pandemia fue el momento en que esa corriente encontró su propio camino. No cambié de naturaleza, cambié de propósito: la misma lógica que antes armaba sistemas, hoy crea piezas únicas.


En los momentos libres exploré con la pintura, la fotografía, la escultura... hasta encontrarme con la joyería. La misma precisión que resolvía problemas hoy crea piezas que dialogan con quien las habita.
Un linaje que se funde y encuentra su cauce.